16 de junio de 2018

4 de junio de 2018

flores

me siento en el jardín
y agradezco poder existir
en el mismo espacio
y el mismo tiempo
que la flor del jazmín



tengo unas pocas macetas con pensamientos en el alféizar de la cocina
a veces, cuando las riego, me acuerdo de mi abuela tura
ay, si levantara la cabeza y me viera ahí
refugiada en cuatro flores marchitas
a las que les llega un resquicio de luz
humillada y débil por los edificios sucios de tetuán
esto es lo más cerca que estoy de tus eras,
de tu lavaderu, de tus manos labriegas

luz

Vivo 
entre la luz y la pobreza
a solas con la vida

Inma Marcos

me levanto temprano pensando en su enfermedad
ordeno sus turbantes, cada vez son más, 
de todos los colores y formas
detesta su peluca rubia de pelo corto
a pesar de que todos le decimos 
lo mucho que se parece
a una actriz bellísima de los sesenta
de la que nadie recuerda el nombre 
ahora no se quién gobierna en españa
los tertulianos hablan rápido, parecen nerviosos
los acontecimientos se precipitan a una velocidad vertiginosa
o algo así parece decir uno que sonríe 
de vez en cuando a su adversario 
de una forma perversa
mamá les mira como quien mira el fondo de un pozo vacío
y yo miro a mamá, concentrada en su nuca desnuda, 
pensando quién pagará su tratamiento y su pensión
quién le ofrecerá unos últimos años dignos y tranquilos
quién querrá, algún día, compartir conmigo un pequeño piso 
a las afueras de una ciudad mediana en mi treintena 
donde invitarle a comer arroz con verdudas los domingos 
como he visto que hacen las familias afortunadas

29 de mayo de 2018

claro que el amor es algo tan extraño
qué podría decir yo que no sé nada
no me amaron y no amé
o quizás sí
me amaron mal y amé mal
así como merecía
por estar siempre en el momento y el lugar equivocados
observando en silencio
sometiéndome a ese silencio
tratando siempre que el otro me condujese a donde sola
me negaba a llegar
entendí muy pronto lo cruel que podía ser el amor
definí estrategias concretas y me limité a reproducirlas
con la meticulosidad y precisión
con que había visto amarse a tantos otros
las bases acordadas desde el inicio del pacto
para que la empresa no quebrase
y pudiésemos dividirnos los beneficios a conveniencia
regalé mi cuerpo, les envolví mi placer con cuidado
les dejé incluso que se adueñaran de mis decisiones
el acuerdo se formalizaba siempre sin objeciones
llévame lejos, les decía, soy tuya pero llévame lejos
ellos sonreían ensimismados
y me tiraban del pelo con violencia
había visto esa furia muchas veces antes
los perros famélicos de mi abuelo
gemían por un trozo de carne
luego de llorar asustados tras cada latigazo
conocía la miseria del amor
mi tía angustias también había sido uno de esos perros
cocinando hasta su muerte para un viejo alcohólico
al que quería como quiso a su padre: por obligación
yo aceptaba el acuerdo
como mucho antes había aceptado el silencio
callada y entregada al deseo ajeno
claro que el amor es algo tan extraño...

28 de mayo de 2018

este cuerpo, mi cuerpo
escribo en un poema
este cuerpo, mi cuerpo
mis ridículos muslos toscos
dibujando unas caderas monstruosas
mi pecho desmedido
suplicando no ser visto por sus agresores
escondiéndose en oscuros vestidos anchos
que antes fueron de mi madre
y mucho antes de mi abuela
y antes de eso quién sabe
horribles vestidos tristes
que me someten a la amargura
de la herencia familiar
todos los muertos a los que dijeron adiós
con esa fúnebre tela apolillada
el luto castellano,
el sufrimiento silencioso del loco
me miro en el espejo y pienso
¿quién esta imbécil
que me observa extrañada?
¿qué pasa?,
¿nunca has visto a una muchacha
que está muerta de miedo?

23 de mayo de 2018

me quedo callada
miro a mamá de reojo y sigo comiendo sin levantar la mirada
los informativos se volvieron con el tiempo más agresivos
imagino que dentro de un tiempo no podrán negarse
a informar sobre el horror que supone estar vivo,
en este tiempo, en este cuerpo
mi cuerpo
a veces me distraigo de mis pensamientos
y alzo la voz para decir alguna vaguedad sin respuesta
los días son cada vez más largos, se me oye decir
la tarde infinita
abandonada en su apatía
¿qué haremos cuando acabe el verano
y empiece el otoño, cuando llegue el invierno
que antecede a la primavera que nos arroje,
otra vez, en las pesadas tardes de julio donde
la vida se niega, sensata, a visitarnos?

20 de mayo de 2018

ordenar mis afectos limpiar el polvo de la estantería ser metódica en el amor




18 de mayo de 2018

ahora tengo miedo a los largos días de verano
a que no se acaben nunca y todo me recuerde a tí
a tu entusiasmo, a tu alegría 
como si sólo supieses existir bajo el sol 
me aterra esta soledad, a veces impuesta, a veces elegida
siempre cruelísima
¿vas a desaparecer?, ¿desaparecerás para siempre?
todo este tiempo ha sido...
terrible, 
antes también lo fue, lo sé
¿qué me pasa?, ¿por qué no puedo descansar en ninguna parte?
¿por qué no puedo agradecer a los árboles, a los niños, 
a los comercios pequeños, las instituciones del horror
a todos los años y todos los complejísimos procesos que hicieron
que tú y yo un día, quizás solo un instante,
apareciésemos de repente y
sintiésemos verdadero amor hacia el otro?



15 de mayo de 2018

El significado del río que fluye no es que las cosas cambian y que no podemos verlas dos veces sino que algunas cosas sólo permanecen si son cambiantes. 

G.S. Kirk: Los fragmentos cosmológicos de Heráclito

la habitación siempre está a oscuras
es un primero interior que da a un pequeño patio vecinal 
a veces cojo un taburete de la cocina y me siento en medio y cuento 
los pañuelos sucios y las colillas que tira el del sexto 
me resigno pensando que me voy a pasar la vida
recogiendo los pañuelos usados de un hombre repugnante
al menos puedo ver alguna nube lejana desde aquí, pienso después
a veces me pongo a bailar 
doy vueltas sobre mí misma y pienso 
una coreografía inventada que ejecutaría en la terraza de diego 
si diego estuviera vivo 
la habitación siempre está a oscuras
nunca sé si afuera ya ha amanecido o si esta vez la noche no acabará nunca
siempre elijo seguir durmiendo para no tener que elaborar un plan con prisas 
no lo soportaría 
darme cuenta de que es tarde, no saber qué hacer, 
perderme en la infinidad de elecciones, todas diferentes, 
todas iguales, 
duermo
duermo toda la noche y todo el día 
la habitación siempre está a oscuras 





6 de mayo de 2018

y entonces él llegaba borracho
absolutamente borracho
todo en él me parecía asqueroso,
mezquino y cruel
hacía un ruido insoportable
subía las escaleras
como las hubiera subido un gigante,
un ser monstruoso
se chocaba con todas las paredes de la estancia
y voceaba palabras impronunciables
en su asqueroso idioma de abusos y excesos
a veces lograba descifrar algunos de sus bramidos
puta, zorra, asquerosa
y cerraba la puerta en un golpe sordo que me hacía temblar
luego caía violentamente en la cama
y se reía
estruendosamente se ría
cómo me gustaría agarrar la almohada y metérsela en la boca
entre sus amarillentos dientes partidos,
pensaba yo mientras trataba de parecer profundamente dormida
deliciosamente dormida
más dormida que las muertas
con las que en esos días soñaba yo
rezando amargamente por juntarme con ellas
por abrazarlas a todas y besar su cuerpo herido
y, de una vez por todas,
tal vez, poder descansar


29 de abril de 2018


And every night I get inspired
But I just fall sleep again

Dream about something that I forget

Dear Nora - In my room

te levantas y no sabes por dónde empezar
entonces te vuelves a la cama 
te arropas en un gesto autocompasivo
y te esfuerzas en no pensar en las plantas, 
en el gato, en tus amigas ausentes,
la ropa tendida, el cáncer mortífero de tu madre, 
el polvo de las alfombras, 
el silencio incómodo en las entrevistas de trabajo, 
el lavavajillas sin sacar y los bichos en la encimera,
la crueldad de la memoria selectiva, 
el miedo a la gente decidida 
en la sección de congelados del supermercado, 
a la gente resuelta
en la cena familiar de fin de año
a la gente segura
equivocándose y enmendando su error
con la plena consciencia de que todo se arregla
- se lo dijeron sus papás, sus maestros, sus jefes -
las pérdidas, todas tus pérdidas, tu gran pérdida


19 de abril de 2018

Now spring couldn't get much worse, & the sun is a curse shooting frozen rays, in my place. & i'm left here all alone, in the cold on my bed in the afternoon while i compose my autobiography

Dear Nora - my autobiography 



vuelvo a despertarme tarde 
tiendo la ropa sin ganas y me tumbo
sobre las baldosas sucias de la terraza
hace sol, hace demasiado sol 
el ambiente está podrido de sol 
pero todos sonríen y se saludan 
mientras sus perros, consumidos de cansancio y calor,
lamentan sus deplorables condiciones a cada instante
el indecente vecino del tercero fuma en la ventana 
me ve y me saluda mientras emite un sonido gutural 
y parece escupir con una fuerza que desconozco
esta loca del primero ya está otra vez ahí tumbada
le dirá a su mujer a la que trata con vileza
la loca del primero se parece demasiado a mí
ahí, desplomada, hambrienta, sucia
esperando que alguien la recoja del suelo
esperando siempre que alguien la recoja 
o, en su defecto, que no la miren, que no la juzguen
que ni se les ocurra fingir que existe
que alguna vez, quizás hace mucho tiempo, vivió 

9 de abril de 2018

mi gato respira junto a mí aliviado
afuera una lluvia lenta primaveral
y gente intentando llegar a algún sitio
inesperado y revolviéndose en el mismo  
hay sirenas y semáforos en ámbar 
bolsas de la compra y pasos ansiosos 
maletines, niños, sillas de ruedas
en una asfixiante carrera a ninguna parte 
la calle es angustiosa para el desamparado 
aquí estamos bien
fingiendo que podemos quedarnos para siempre
fumando hierba y cantando desnudas en la cama  
algo de todo el sufrimiento del universo 
ha pasado ya
lo hemos superado
y cada vez irá quedando menos
y menos 
y menos 
hasta que un día desaparecerá
y lo celebraremos 
con este gato
en esta cama
con esta lluvia
sintiéndonos afortunadas
y felices

6 de abril de 2018

así que aquí estoy
otra vez
desnuda en la cama
sujetándome las rodillas con fuerza
escucho el último disco de mount eerie
y pienso en ti
mi pequeño gran fracaso
¿seguirás pensando en mí
a pesar de los días, las calles,
nuestros nuevos amigos,
este tiempo absurdo
conspirando para olvidarnos?




5 de marzo de 2018

25 de febrero de 2018

(viajes alcalá de henares - madrid)


o la desesperada e infame búsqueda del amor

21 de febrero de 2018

15 de febrero de 2018

miro a los pájaros con asombro infantil
porque se que ellos sí se irán
esta tarde o mañana
a más tardar

5 de febrero de 2018

afuera nieva
y en la biblioteca los jóvenes de enfrente se enredan en un beso inocente y torpe
afuera nieva
y miro absorta el manto blanco de los tejados,
la suavidad con la que se deslizan los coches por la ciudad,
la alegría serena del asfalto
afuera nieva
y las manos tímidas de los jóvenes de enfrente se reconocen en caricias lentas
dibujándose sin miedo
hoy todo parece lejano y fácil
como la memoria infantil de un campo helado

madre

la última vez que jugué con la nieve tenía siete años y ya no queríamos a papá
ese día comimos en un bar de carretera, remoto y lúgubre
cansados de buscar durante horas un sitio donde estar
te dije: "soy la única niña aquí" y tú dijiste irritada: "seguramente seas la única niña que ha pisado este lugar"
nos sentamos en la única mesa libre, al fondo de ese comedor estrecho 
los camioneros me sonrieron y su rostro tosco y grave se me antojó dulce y suave como un copo de nieve
nevó mucho ese día
recuerdo que tuvimos que pasar la tarde jugando a las cartas sobre el mantel sucio de la comida
hasta que el temporal amainó
guardo las últimas fotos de una familia aparentemente feliz
el matrimonio y su única hija pasando un domingo invernal en la sierra
los tres sabíamos que sería el último y a los tres nos aterraba lo que vendría después
de camino a casa nadie habló, nos limitamos a escuchar los mismos éxitos de los ochenta una y otra y otra vez hasta que al fin llegamos
las cajas se expandían por el sótano y mis muñecas ya no me esperaban ansiosas en la cama
yo no sabía que tenía que hacer y te seguía a todas partes intentando imitar tu aparente serenidad
cenamos las dos solas ese día y me acostaste temprano
teníamos miedo
a la mañana siguiente nos fuimos y ya no volveríamos a esa casa nunca más
papá nos llamaba todos los días a la misma hora, las nueve y cuarto de la noche
y, a veces, venía a dormir a nuestro nuevo piso con una mochila repleta de camisas para planchar
ya no le queríamos pero nos daba pena su abandono
no nos gustaba ni su egoísmo ni su furia ni su soberbia
pero nos siguió dando pena un millón de años más
lo cierto es que no volvió a nevar como aquel día
todos los años por estas fechas los telediarios se empeñar en recordárnoslo
nos siguió dando pena un millón de años más

este poema es para ti

nuestra obra maestra es la vida privada
es el título de un poema de mark strand
que me hubiera gustado haberte leído
hoy se que nunca más te lo leeré
que seguramente tú nunca lo leerás
que dormirás cada noche, borracho y triste
con una chica dócil distinta cada temporada
de la que apenas podrás recordar el nombre
cuando los años pasen y estés aún más borracho y más triste
sin saber que nuestra obra maestra es la vida privada

9 de enero de 2018

pienso en nuestra cocina diminuta
en las frutas podridas
en el mantel de flores siempre sucio
pienso en nosotros a medianoche
intentando pelar patatas
rehogando amargamente la cebolla
sucumbiendo ante la desesperación
de una escena triste en una película mediocre
el ronroneo infatigable de la gotera
los muebles roídos de tu madre
el colchón en el suelo
y la falta de mantas en invierno
pienso en nuestro piso franco
pienso en nosotros
pienso en cómo ese lugar
nos empujó a odiarnos

2 de enero de 2018

un recuerdo lejano

desde el autobús
el paisaje alegre de la provincia de girona 
parecía un cuadro; 
luego, fuera 
mejoraba cualquier memoria infantil 
de un campo de flores
(no te contesté la carta y quién sabe si la contestaré algún día. no sé muy bien qué decir o si hay algo que decir. me acuesto para dormir y me levanto para no pensar, sólo actúo, automática, rápida, febril. a veces, mientras me ducho tengo recuerdos imprecisos que me devuelven a donde no quiero y entonces cierro el grifo, me seco ágil y me pongo a buscar noticias curiosas y absurdas en internet (:plantas asesinas, animales mágicos, genealogía ovni). algunas de ellas también han logrado aventurarme por caminos -me miento- ya lejanos -el pacto consistió en el desarraigo- y entonces, de nuevo, el mismo ritual: cierro la página y voy apresurada hasta la cocina, pelo cuatro patatas, dejo legumbres a remojo, llamo a mariana y a la abuela, escribo sus recetas culinarias en el cuaderno, me dejo ser lo que no soy, qué rico quedó el puré, me digo casi enloquecida cambiando de canal una y otra y otra vez.)
quería escribir algo que no fuera una nueva dosis de mi pornografía emocional y de nuevo cometo la arrogancia de empezar con una primera persona fracturada que sólo puede resultar aburrida, anodina, asquerosamente infantil en su falta de entereza y en su sobradamente demostrada desconfianza hacia todo lo que sea fuera, otro, lejos de las pueriles turbulencias de un yo tambaleante. de nuevo, otra entrega de la mala literatura del que se dedica a sufrir como si fuese el elegido para esa labor ingrata y poco digna. llegados a este punto reconoceré -se intuye fácil- que no estoy escribiendo para mí, que estoy escribiendo para alguien que me exige hacerlo siempre mejor, y estoy anulando mi voz en pos de la aprobación de alguien inexistente. me gustaría sacrificar esta ridícula necesidad de aprobación ajena y quedarme quieta, quieta para siempre, tumbada en un prado muy verde, cerca del río, de ese río, dibujando formas de nubes inventadas, nubes elefantes, nubes selvas tropicales, nubes bicicletas. continúo sin escribir para mí porque, siendo sincera, me quería contar otra cosa, algo mucho más honesto que toda esta verborrea ya demasiado repetitiva. en fin, no puedo. así que quizás debería pararme aquí sin haber dicho apenas nada con sentido, nada con sentido en absoluto más que "mírame, hola, estoy aquí, aún estoy aquí, continúo aquí y me encantaría, me gustaría mucho que me miraras y te bañaras conmigo en ese agua helada para siempre".
puede parecer lo contrario
pero sólo deseo una vida tranquila: 

tener castaños y algún riachuelo cerca; 
que haya verbenas los domingos
y que bailemos agarrados antes del primer beso; 
invitar a todo el pueblo a las barbacoas en el patio,
acariciar a las gallinas de la cuesta de la escuela
acabar los días cantando borrachos las canciones de mi abuela
y que vayamos a misa a leer libros prohibidos 
en el último banco de la iglesia 

es desoladora la certeza de lo ficticio 
pero qué bien nos sienta soñar un rato 

Nuestras vidas no lo lamentemos
son como cigarrillos frenéticos
que en días de tormenta
los hombres encienden contra el viento
con hábil mano protectora
y después se encienden tan a fondo
como deudas que no podemos pagar
y se fuman tan deprisa a sí mismos
que uno casi no tiene tiempo de encender
una segunda vida que podría
desarrollarse más blandamente que la primera
y en definitiva no saben a nada
y por lo general se tiran.

MALCOLM LOWRY

"(...) Mejor, dijiste, permanecer escondido
durante las primeras lecciones, puesto que la promesa de aprender
es una desilusión, le expresé mi conformidad, y añadí que 
el mañana alterará el sentido de lo que hayamos aprendido,
así es cómo el proceso de aprendizaje se extiende, desde esta perspectiva
ninguno de nosotros se licencia en la universidad,
porque el tiempo es una emulsión, y probablemente pensar en no crecer
sea la clase de madurez más brillante para nosotros, ahora y en cualquier otro momento.
Ves, ambos tenemos razón, aunque nada
encuentre la manera de llegar a ser nada; los avatares
de nuestra conformidad hacia las reglas y el vivir
cerca del hogar han hecho de nosotros, al menos en un sentido, “buenos ciudadanos”,
nos cepillamos los dientes y todo eso, y aprendimos a aceptar
la caridad de los momentos difíciles cuando se nos entregan,
pues así es la acción, este no estar seguro, estos descuidados
preparativos, sembrando las semillas torcidas en el surco,
listos para olvidar, y regresando siempre
al amarradero del inicio, a ese día hace ya tanto tiempo." 



JOHN ASHBERY. En El doble sueño de la primavera, 1970
Versión de Gonzalo Torné
estoy en el tren llegando veinte minutos tarde al sillón por el que pago para recostarme y llorar durante cuarenta y cinco minutos ––aunque a veces se alarga a una hora porque me niego a levantarme en ese estado, que luego me miran con compasión los jóvenes bohemios y las familias pudientes por san bernardo, los detesto––. hoy no podrá alargarse porque es un sillón que no acepta que no te ciñas a la hora prevista para su uso. en días así, se comprimir el llanto para que sea lo pactado, aunque ese ejercicio de compresión requiere algo más de esfuerzo por mi parte y hay veces que no estoy dispuesta y me niego, como niego tantos pactos a los que me someto por obligación. hoy se que lo haré bien porque tampoco a mi me apetece quedarme en él, aplastada y mecida por sus pliegues de piel falsa, levemente acariciada por los tres pelos canos de la señora viuda que se recuesta en él antes que yo a enumerar su lista de fracasos o su lista de la compra.
sobre el sujeto amatorio piedad bonnett señala: 
"el amante es el que da las batallas; 
el amado, en cambio, pobrecito, 
no es más que un ser imaginario.” 
amar sin esperar ser amada: 
he aquí mi único gran y verdadero esfuerzo.
a la ciudad le despiertan sus pájaros
rebelándose ante cualquier atisbo 
del mal llamado progreso
están las iglesias y los bares cerrados
hay un gato negro que bosteza y me mira
en la terraza del primer edificio de la calle de la esperanza
a las 14:32 se levantan persianas y se oyen risas infames, 
seguramente, ejecutadas desde la cama sucia 
del primer edificio de la calle de la esperanza
en un escalón: resignación y pobreza
en el cristal: destellos lumínicos esperanzadores
es el primer día de un nuevo año.
Admirábamos su aspecto de estar siempre a punto de subir a un tren, o de acabar de bajarse de él en ese mismo momento.
Natalia Ginzburg


recorro las calles toscas de esta ciudad infinita
camino como si me estuviesen esperando desde hace años
para dar comienzo a algo imprevisible, 
loco, torrencial
apresuro mis pasos 
acaricio las entrañas de los árboles
saludo a los vecinos del mercado
corro alegre besando el asfalto sucio con mis zapatitos de niña
voy al encuentro de lo inesperado, me digo
me están esperando, susurro
no os vayáis sin mí, les grito a los pequeños gorriones
que alzan el vuelo sin avisarme 



27 de diciembre de 2017

recuerdo que en casa de mi abuela había una piedra grande
–una piedra paleolítica que, seguramente,
había pertenecido a todas las mujeres del mundo–
durante la sobremesa se sentaban cuatro o cinco mujeres robustas
que lo sabían todo de la vida y de la muerte y,
a las que siempre escuchaba fascinada.
yo me sentaba en las rodillas de mi abuela tura hasta que se quejaba,
cada año un poco antes, del dolor de mi carga.
cuando tuve edad para sentarme entre las mujeres mi abuela murió
cediéndome el espacio muerto de su piedra, la piedra de todas las mujeres.
hace unos pocos años la piedra desapareció;
alguien decidió que no haría nunca más falta:
ya no quedaba ninguna de aquellas mujeres;
tampoco sus descendientes parecían recordarla.
ahora, sentada en una de esas silla de plástico industrial
fabricada en cadena bajo la dictadura de un sistema atroz pienso
en la piedra, la piedra de la casa de mi abuela, la piedra de todas las mujeres
y pienso en cómo se me negó obligándome a abalanzarme sobre el progreso,
¿sobre qué progreso?




“La paz solo es posible para los agricultores. Sólo los agricultores se alimentan directamente de su trabajo. Los habitantes de la ciudad inevitablemente se alimentan los unos de los otros”



me despierto temprano: sin vocación, sin ganas

aún con el pelo mojado en el metro.

en el tren, sentada frente a una adolescente que me mira de reojo

como intentando discernir qué es lo defectuoso,
lo que no le encaja de lo que ve en mí.

hago gestos de estar muy cansada,

suspiro,
me reclino en el asiento mientras veo el infinito páramo amarillo
donde intentan alzarse,
con la fuerza pavorosa de los hombres y el dinero,
cinco nuevos edificios en fuencarral.

me fascina pensar en los engranajes

que hacen que las vidas avancen en un sentido y no en el esperado:

¿qué quedará de esto que soy hoy en quince años?,

¿se acordará alguien de que un día, también yo,
quise descalzarme y bailar sobre todos los campos aún no heridos?
vuestra felicidad se parece mucho a la tristeza:
ruidosa y exhibicionista

9 de diciembre de 2017

me he tomado un té rojo buenísimo
y ahora el día sólo puede mejorar metiéndome en la cama


los artistas me parecen todos aburrídismos,
¿has visto lo fácil que es admirarse
por una silueta inventada en el cielo?

24 de octubre de 2017

recuerdo mi enfado porque te habías dormido temprano
una mujer enrabiada parloteando sin parar
sobre cosas -aún puedo oírte- ridículas
-brujas, enfermedades tristes en muertes prematuras,
mujeres solas en noches eternas, lluvias torrenciales,
vidas extrañas en planetas lejanos, plantas venenosas,
fantasmas que burbujean en todos los rincones de la estancia-
a esas horas de la noche mi verborrea relucía
y tú asentías sin fuerza
-en un movimiento aprehendido-
a todas mis preguntas absurdas
-¿puede el sol cansarse de existir?, ¿cómo podríamos planear
nuestra muerte sin participar en su autoría?,
¿habrá lobelias en los océanos desconocidos?-
pero, como otras veces, te habías quedado dormido
y yo, abrazada a la almohada en un gesto infantil de consuelo
te miraba irritada y juraba que mañana dormiría en otro país,
muy lejos, muy sola y muy valiente



"¿en base a qué indicio se establece la vida o la muerte de un escritor? ¿Acaso X está vivo y es contemporáneo porque puede ir a una reunión y Marcel Proust está muerto porque ya no puede ir a ninguna parte? De esa forma sólo se puede juzgar a los velocistas". 

Marina Tsvetáieva 


10 de agosto de 2017

¿aún no han muerto todos?

Heme aquí, solo en la Tierra, sin más hermano, prójimo, amigo ni sociedad que yo mismo

Rousseau

yo venía a decir cosas que nunca hubiera dicho nadie
nunca nadie
pero ya no quedan
ninguna palabra está intacta
ninguna emoción resulta ya estrafalaria
mi abuela murió hace siete años
y aún hay caramelos suyos en su cesta de mimbre
¿qué pasará con la venta de caramelos cuando nuestros abuelos mueran?

*
el verano es lento y pienso cosas inconexas
en este pueblo aún quedan dos esqueletos que tiemblan y beben
y parecen musitar algo en algún idioma que sólo ellos entienden
discuten en el mismo bar desde el año cuarenta y ocho:
el límite de tierras, la producción de lúpulo de san román de los caballeros,
la muerte de otro vecino: ésta vez le tocó a antón el de la cuesta de la escuela
al fin uno se yergue y pronuncia sin solemnidad algo que reconozco:
"yo he sido un pobre hombre, un desgraciado y un miserable toda la vida",
todos se ríen. uno alza la mano y parece querer pedir algo,
lo intenta pero no lo recuerda.

*
aquí los días se doblan sobre sí mismos,
pesados en su terquedad, aburridos de no saber hacerlo mejor
la única muestra de afecto son las moscas acariciando sin fuerzas mi rodilla
durante la sobremesa, ¿sabrán ellas, al menos, los días que les quedan?
las tardes se alargan hasta la caída del sol
entonces me levanto cansada y busco por la casa la bata de franela de la abuela
recuerdo quién era yo, hace diecisiete años,
cuando la compramos en el mercadillo de carrizo
a pesar de lo que les digo los años no me han cambiado nada:
la misma euforia y decepción constantes,
el mismo mecanismo de defensa para que al final,
los culpables del desenlace no deseado sean los errores cometidos
uno tras otro y en diferentes formatos:
siempre nuevos, siempre dispuestos para ti
y a pesar de todo,
el verano y la muerte,
las moscas de verano y su prematura
muerte leve e indolora
permanecen intactos.

2 de agosto de 2017


«La palabra «yo» es tan vacía como la palabra «muerte»

Richard Rorty, 1987


es el segundo día de agosto y son las 13 y 13 de la mañana
desnuda en el sofá pienso en cómo me recompondré y
bajaré al mercado a comprar la bolsa de legumbres más barata
la nevera vacía, las flores de la terraza muertas y mi habitación
tristemente encadenada a un llanto difuso
hay demasiada gente ahí fuera
un sinfín de estímulos
tiendas, coches, edificios altísimos
que sueñan en voz alta con tu rendición
¿cómo has llegado hasta aquí?
preguntan de vez en cuando los semáforos en rojo de la calle narváez
yo siempre respondo dubitativa que no sé, que quién sabe
y me vuelvo ensimismada, contando cuántos cuadrados deformes quedan hasta casa
ahora tumbada en el suelo de parqué dañado por los años y la falta de cuidado
pienso en cómo he llegado hasta aquí
un permanente desinterés en la vida y sus pequeños seres animados e inanimados
que siempre parecen esperar algo a cambio
¿cómo he llegado hasta aquí? le pregunto a mis manos torpes,
beso mis axilas con la lengua en un gesto que carece de sensualidad
y muerdo mis rodillas asustadas por el desenlace final
¿cómo he llegado hasta aquí?
no lo sé, quién sabe
pero ahora no hay vuelta a casa
parece ser que esto es todo

12 de junio de 2017

La sociedad no debería exigir nada de un hombre que nada espera de ella. 

George Sand, Indiana, "Conclusión"

otra joven más
que deambula entre la desesperanza
y la resignación
mañana no seré ya joven
nunca más joven que ahora
apoltronada en la cama
canturreando las canciones más tristes 
de este mundo 

she had everything she wanted
everything but not enough
she never had love
and she threw it away
in a drug filled haze
one sad day
and they called her
the girl who had everything


como si acaso creyese que puede haber alguien al otro lado

29 de mayo de 2017

mi falta de pragmatismo es conmovedora
por infinitamente triste
si al menos pudiera no tener conciencia extrema
de todo el tiempo perdido
Sin duda me han devuelto la primavera, esta vez
no como amante sino como mensajera de la muerte, pero
en cualquier caso es primavera, en cualquier caso lo hacen
con ternura.

Louise Glück 


existieron días hermosos
bajabas la calle ensimismado 
sin apenas tiempo para darte cuenta
que yo subía a comprar cervezas y vinos al super de la esquina
te sonreía de soslayo y tú me besabas 
la lengua como quien abraza a un hermano
en un reencuentro inesperado
existía el sol, el eterno sol de mayo a plena tarde
y existían los pensamientos inconexos, los abejorros, 
las persianas bajadas de las casas del barrio y 
el tour de francia a cada paso 













22 de mayo de 2017

Los poetas no inventan los poemas
el poema está en alguna parte ahí detrás
Desde hace mucho mucho tiempo está ahí
El poeta no hace sino descubrirlo

Jan Skacel

estoy en la biblioteca leyendo poemas de louise glück
y enfrente
los pájaros revolotean sobre ramas centenarias
pienso en ti y al instante nos imagino
tumbados sobre un eterno campo de flores:
amapolas, malvas, lavandas
acariciándonos lentamente la nuca
qué niña soy, todavía
siento hablarte así
llena de miedo:
tapándome la cara con las mangas de la camisa
un hilo de voz que rasga la suavidad del aire
creceré y me gustaría que pudieras verme
no seré valiente pero hablaré como las mujeres de mi casa
obstinada,  desagradable, segura de mi crueldad
sabré, entonces, que me me habías olvidado
sin embargo me abrazarás largo tiempo
y hundirás mi rostro en tu pecho
como quien se reconoce sin haberse visto jamás
porque no nos habremos visto jamás

18 de mayo de 2017

16 mayo de 2017 [17:28]: hola. estoy en el bus para ver a papá. en otras situaciones te hubiera llamado llorando para que me calmases pero ahora no debo hacerlo. me siento siempre como una niña idiota. ahora tengo que hacerme fuerte. quiero ser una mujer fuerte y valiente. alguien valioso para otro alguien. no quiero más este sufrimiento. ni seguir siendo condescendiente conmigo misma. no quiero que te alejes asustado entre el tumulto de errores cometidos. me vinieron todos de golpe y no veas qué vertigo. 

16 mayo de 2017 [18:43]: quiero vivir por los días de verano. por lo atardeceres hermosos con pájaros nadando en ellos. ¿te acuerdas de los de girona? los más bonitos que vi nunca. seguro que existen para que nos aliviemos de tanto dolor, para que pensemos en ellos y queramos seguir vivos. deberían haber hecho más y más rato. 


16 mayo de 2017 [21:44]: ya he cenado. estoy volviendo a casa aunque me he equivocado de bus y he cogido uno que da mucha vuelta. pero mejor. ahora estoy en príncipe pío. me gusta ver la ciudad así, ajena, tras el cristal. me quedaría toda la noche aquí, dando vueltas. veo como se oscurece todo. la ciudad parece un cuadro impresionista desde aquí. el final del día es raro. ¿mañana cómo será? hoy ha hecho mucho calor. a papá no le gusta pero a mi sí, mucho. aunque sigo con ganas de vivir en otra parte. ahora hace frío porque están las ventanas abiertas y aún no han llegado las noches de agosto. me gusta el río y esta zona. me hace sentir bien. al final nunca dimos paseos por aquí. hubiera estado bien. me gustaría encontrarme contigo en algún lugar nuevo. distinto. sin toda la carga que acumulan los sitios en los que hemos estado. imagino una ciudad nueva, construida para nosotros sobre la orilla de un río, un río muy caudaloso. espero que nos reconociésemos. eres guapo. me gustaría vernos sin dolor. ahora estoy en puerta de toledo. descansa. 




girona, 2017