12 de junio de 2017

La sociedad no debería exigir nada de un hombre que nada espera de ella. 

George Sand, Indiana, "Conclusión"

otra joven más
que deambula entre la desesperanza
y la resignación
mañana no seré ya joven
nunca más joven que ahora
apoltronada en la cama
canturreando las canciones más tristes 
de este mundo 

she had everything she wanted
everything but not enough
she never had love
and she threw it away
in a drug filled haze
one sad day
and they called her
the girl who had everything


como si acaso creyese que puede haber alguien al otro lado

29 de mayo de 2017

mi falta de pragmatismo es conmovedora
por infinitamente triste
si al menos pudiera no tener conciencia extrema
de todo el tiempo perdido
Sin duda me han devuelto la primavera, esta vez
no como amante sino como mensajera de la muerte, pero
en cualquier caso es primavera, en cualquier caso lo hacen
con ternura.

Louise Glück 


existieron días hermosos
bajabas la calle ensimismado 
sin apenas tiempo para darte cuenta
que yo subía a comprar cervezas y vinos al super de la esquina
te sonreía de soslayo y tú me besabas 
la lengua como quien abraza a un hermano
en un reencuentro inesperado
existía el sol, el eterno sol de mayo a plena tarde
y existían los pensamientos inconexos, los abejorros, 
las persianas bajadas de las casas del barrio y 
el tour de francia a cada paso 













22 de mayo de 2017

Los poetas no inventan los poemas
el poema está en alguna parte ahí detrás
Desde hace mucho mucho tiempo está ahí
El poeta no hace sino descubrirlo

Jan Skacel

estoy en la biblioteca leyendo poemas de louise glück
y enfrente
los pájaros revolotean sobre ramas centenarias
pienso en ti y al instante nos imagino
tumbados sobre un eterno campo de flores:
amapolas, malvas, lavandas
acariciándonos lentamente la nuca
qué niña soy, todavía
siento hablarte así
llena de miedo:
tapándome la cara con las mangas de la camisa
un hilo de voz que rasga la suavidad del aire
creceré y me gustaría que pudieras verme
no seré valiente pero hablaré como las mujeres de mi casa
obstinada,  desagradable, segura de mi crueldad
sabré, entonces, que me me habías olvidado
sin embargo me abrazarás largo tiempo
y hundirás mi rostro en tu pecho
como quien se reconoce sin haberse visto jamás
porque no nos habremos visto jamás

18 de mayo de 2017

16 mayo de 2017 [17:28]: hola. estoy en el bus para ver a papá. en otras situaciones te hubiera llamado llorando para que me calmases pero ahora no debo hacerlo. me siento siempre como una niña idiota. ahora tengo que hacerme fuerte. quiero ser una mujer fuerte y valiente. alguien valioso para otro alguien. no quiero más este sufrimiento. ni seguir siendo condescendiente conmigo misma. no quiero que te alejes asustado entre el tumulto de errores cometidos. me vinieron todos de golpe y no veas qué vertigo. 

16 mayo de 2017 [18:43]: quiero vivir por los días de verano. por lo atardeceres hermosos con pájaros nadando en ellos. ¿te acuerdas de los de girona? los más bonitos que vi nunca. seguro que existen para que nos aliviemos de tanto dolor, para que pensemos en ellos y queramos seguir vivos. deberían haber hecho más y más rato. 


16 mayo de 2017 [21:44]: ya he cenado. estoy volviendo a casa aunque me he equivocado de bus y he cogido uno que da mucha vuelta. pero mejor. ahora estoy en príncipe pío. me gusta ver la ciudad así, ajena, tras el cristal. me quedaría toda la noche aquí, dando vueltas. veo como se oscurece todo. la ciudad parece un cuadro impresionista desde aquí. el final del día es raro. ¿mañana cómo será? hoy ha hecho mucho calor. a papá no le gusta pero a mi sí, mucho. aunque sigo con ganas de vivir en otra parte. ahora hace frío porque están las ventanas abiertas y aún no han llegado las noches de agosto. me gusta el río y esta zona. me hace sentir bien. al final nunca dimos paseos por aquí. hubiera estado bien. me gustaría encontrarme contigo en algún lugar nuevo. distinto. sin toda la carga que acumulan los sitios en los que hemos estado. imagino una ciudad nueva, construida para nosotros sobre la orilla de un río, un río muy caudaloso. espero que nos reconociésemos. eres guapo. me gustaría vernos sin dolor. ahora estoy en puerta de toledo. descansa. 




girona, 2017












































13 de mayo de 2017

Suelo despertar con una impresión de infelicidad.
Me pregunto si en la realidad sólo hay ilusión,
pero nada más, no hay nada.

No me hace ilusión la vida formal,

la revolución ni el materialismo,
filosofar sobre esta vida y la de allá, ¡qué pesadez!
Suelo despertar con una impresión de infelicidad.
Si pudiera desaparecer esta desazón,
si no fuera más que un mal momento.
No me hace ilusión ir a trabajar
a un gran almacén, ser ingeniera.
Tampoco veo mi vocación en la maternidad, ¡qué pesadez!
Cómo puede ser tanta adversidad estorbada por pasatiempos.
Pocas cosas hay nuevas bajo el sol
y la novedad tampoco es novedad.
No me hace ilusión esto de escribir,
ni de publicar, ser reconocida.
Tampoco ser la guitarrista de un grupo rock, ¡qué pesadez!
Le Mans


20 de abril de 2017

el viento soplaba fuerte
y mi falda enloquecía
qué brisa qué mar qué moras tan grandes
quiero volver a dormirme en lo alto de la montaña 
protegida por esos pinos milenarios
y confundir el cielo con el mar 

y tener miedo de ese lugar salavaje 

y desconocido que aparece en mis sueños
y me arrastra siempre lejos
muy lejos
porque yo se lo pido con la voz más dulce que puedo:
donde nada haga daño, 
donde nada haga daño, 
por favor 
y él, contrariado, obedece
y las sirenas son tan hermosas 
como en los cuentos de mi infancia 
o más

mucho más

no quiero hacer cosas
no quiero hacer cosas nunca más
y sin embargo aquí me tenéis 
dirigiéndome a quién sabe quiénes
-cuántos más mejor porque entonces
quién sabe-
sí quiero hacer cosas
sí quiero hacer cosas constantemente
todavía temo mi muerte
porque todavía me tengo miedo
entonces, aquí, sola, 
con las persianas bajadas y la puerta cerrada
aúllo y rezo porque haya alguien escuchándome 
que también deseé como yo 
el cuerpo ajeno por asco al propio
¿qué vais a comer?
¿qué estáis haciendo ahora?
¿puedo ir con vosotros?
¿os importa?
¿queréis que os cuente lo que soñé anoche?, 
¿lo que cené anoche?, 
¿lo que pensé anoche?
no, no os asustéis
sólo quiero que abráis mis ventanas 
por mí
que hagáis la comida por mí
que me pongáis un vestido de flores por mí
que estéis aquí
tumbados
meciéndome a vuestro antojo
y me habléis lento
con voz cansada
y me supliquéis que deje esto
todo esto
-ponerme así en evidencia ¿para qué?-
que fuera
que fuera
no se necesita hacer cosas
ni hacer cosas ni aullar
para que se acuerden 
un poco, un poquito nada más
de que sigues viva

se me han sido mostradas la casi totalidad de las cosas. hay cosas que no he visto, claro: tribus salvajes, amores límpidos, ríos torrenciales en el desierto... pero se asemejan a otras que sí he visto y he apreciado: atardeceres lentos como una caricia, jóvenes deseosos en la parte de atrás, la eterna espera al otro en una estación a medianoche. a veces quiero vivirlo todo como la niña imprudente y rebelde que soy; que el mundo me sea mostrado de nuevo, ésta vez, por una mano amiga que no quiera convencerme de que lo hermoso está corrupto y que es solo a través del sufrimiento como se accede a lo valioso -no confundir con lo útil, acercarlo a lo ínfimo-, a lo esencial.

4 de abril de 2017


¿no os cansáis
de luchar por las mismas cosas
una y otra
y otra vez?
¿no preferís la renuncia,
la amnesia,
la vasta desolación?
¿por qué os empeñáis en ser alguien
en construir algo
en someteros a la angustiosa sarta
de pecados que comerter para alcanzar
lo deseado?

la muchacha triste lo sugirió:
lejos del deseo,
estás tú


3 de abril de 2017

Para poder ser quien aún no eres
debes seguir el sendero en que no estás.
Y sólo sabes lo que ignoras
y lo que no tienes es lo que tienes
y estás donde no estás.

(...)
En mi fin está mi principio.
T.S. Eliot.


de pronto nada alivia
todo el dolor del mundo se interpone entre 
nosotros
tú y yo
derrotados
jugando cansados como si 
fuésemos a llegar a alguna parte 
corrimos, corrimos mucho
sin apenas tiempo para vigilar el sendero
lleno de noche, de monstruos, de muertos amenazantes
corrimos, corrimos mucho 
y acabamos en un terreno repleto de ortigas
enormes ortigas balaceándose, suaves, sobre nuestros cuerpos
cosquillas de dolor, te dije
cosquillas de dolor, dijiste
y nos reímos 
nos reímos nerviosos
sabiendo que esa era todo
dos cuerpos enfermos
abrazándose
en mitad de un terreno nocivo 

3 de febrero de 2017

oda a la cama

Y en ese espantoso estado de ánimo me pasaba horas y días mirando a la pared, me atormentaba el espíritu y aprendía poco a poco a comprender lo horrible que es que incluso la tarea o el deber más nimio, como, por ejemplo, ordenar un cajón de cosas diversas, pueda ser superior a nuestras fuerzas. Era como si alguna enfermedad ya latente en mí se dispusiera a declararse, como si algo desmoralizador y obstinado se hubiera metido en mi interior y, poco a poco, lo paralizara todo. Sentía ya tras mi frente la infame apatía que precede al desmoronamiento de la personalidad, sospechaba que en realidad no tenía memoria ni capacidad intelectual, ni una verdadera existencia, que durante toda mi vida sólo me había ido extinguiendo y apartando del mundo y de mí mismo.
Sebald. Austerlitz.

oigo rugir el viento desde la cama 
no me levanto
no quiero levantarme nunca
¿para qué?
vivir las mismas cosas odiosas
una y otra y otra vez 
como en una pesadilla infinita
aquí en la cama
todo está bien
oigo la vida ahí fuera 
cruel, bruta, salvaje 
nociva en su terquedad
pero no me duele 
desde aquí todo parece lejano 
incluso hermoso 
no quiero levantarme nunca
no, no, no
¿para qué? 

¿qué he hecho hoy?
he dormido hasta tarde, muy tarde
me he frotado los ojos con las legañas
y he gritado el nombre de un desconocido 
quién sabe por qué
he mirado desde la diminuta ventana del cuarto 
a todos los tejados de este lado de la ciudad
y me he quedado parada con la vista fija 
en la chica del cuarto derecha que fregaba los platos 
con una canción terriblemente alegre 
no quería por nada del mundo que me pillase espiándola
pero deseaba, desde el más ardiente de los deseos, que me sonriera
aunque sólo fuera en un segundo inexistente
no he hecho nada más en todo el día
que pensar en lo que estaría haciendo
esa chica misteriosa que sonríe en el ascensor
como si no le temiese a nada
en la vida tan ajatreada y excitante que seguramente tendrá
y en lo mucho que, entonces, le aburrirán mis historias 

2 de febrero de 2017

no quiero escribir más
no tengo nada que decir

24 de enero de 2017

sólo quiero decepcionaros a todos
hasta que no os quede atisbo de esperanza en mí
y os alejéis de una maldita vez





había una mancha más azul en el cielo
acariciando a la luna suavemente
-de un azul extraño y hermosísimo
 el del mar en las noches de verano-
sofocando a la niebla que lo inundaba todo
había también una parada de autobús
solitaria y oscura
una de esos lugares que podrían protagonizar
un cuento aterrador de patricia highsmith
y un frío helador que se colaba por los huesos
abortando cualquier intento desesperado
de entrar en calor con tu propio cuerpo
había pasado más de veinte minutos allí sentada
dialogando conmigo misma sobre cómo podría
escabullirme del todo, del todo al otro lado,
hacia a algún otro lado
de pronto, me levanté de un salto y paré
con un torpe gesto de mano al autobús que apenas
se vislumbraba
éste frenó con un golpe seco
allí estábamos
dos desconocidos intentando reconocerse
sin mirarse apenas
como ciegos que repudian el tacto de los otros
me quedé quieta,
esperando algo sorprendente de aquel hombre
que conducía el autobús más triste de la historia
me merecía algo, una respuesta, una señal
una revelación divina que me hiciese olvidar
la mezquindad humana
"¿te vas a quedar ahí?", soltó de pronto
desde la ultratumbra de su voz tosca
y arrancó con toda la brusquedad
con la que se puede herir a alguien
empecé a correr camino a casa
pero desconocía el camino


«¡Yo no soy nadie! ¿Quién eres tú?/ ¿También tú no eres nadie?/ ¡Entonces ya somos dos!/ ¡No lo digas! Lo pregonarían, ya sabes. ¡Qué aburrido ser alguien!»

Emily Dickinson

y me quedo quieta 
esperando una señal de alguna parte
intentando arrojar de mí los deseos ajenos
hombres que no pretendieron hacerme daño
y que sin embargo maldigo 
por entorpecerme la huida
–una huida valiente y serena
hacia lo que se anhela 
esa búsqueda de lo que uno es
cuando todos callan–
mujeres, os admiro
cristina de pisán, santa teresa, las bronte, 
virginia, la moliner, laforet
tantas, tantas, os leo con el asombro 
de quién se siente pequeñita y torpe
ante vuestra grandeza
soy una mística asustada
rezando porque me guiéis con vuestra luz
hasta el fondo
hasta el fondo 

20 de enero de 2017

me quedo escuchando the softies tumbada en la cama toda la tarde
ya no soy joven pero puedo jugar a olvidarlo un rato
quedarme medio dormida con melodías tristes
y soñar largo rato con un lugar agradable y sereno
donde nunca pase nada más allá de lo que uno espera que pase
donde el tiempo se rinda a la evidencia de su incapacidad
para acumular memorias e identidades
donde nada sea más importante
que el silbido terco del abuelo
anunciando tormentas lejanas
o lluvias torrenciales




18 de enero de 2017

me he propuesto hacer algo con el día de hoy
he decidido que será comprar las manzanas más verdes del mercado
y luego, comérmelas sentada en la estación a la que iré a ver a la gente que se va
o que vuelve; gente que hace algo
podéis llamarme emprendedora
emprendedora de mierda
cambiarse de bragas
regar las plantas cada mañana
hervir la pasta y fregar luego los platos
llamar a papá, asentir a todo lo que diga mamá
echarme la culpa mientras me enjabono el cuerpo
todo son decisiones importantes
las decisiones importantes se ríen de mí
en mi cabeza todo da vueltas
los años pasan pero yo sigo aquí
olvidada e imberbe como en el principio de los tiempos
la ropa mal tendida me vigila
la cama deshecha me examina
el pegajoso suelo del cuarto se lamenta de mi existencia
me quedo quieta, sentada en la bañera
gritándoles en silencio que callen de una maldita vez
han pasado seis horas y la luz se ha transformado en ausencia
han pasado seis horas y mi piel se ha convertido en una sustancia rugosa
que chirría en el contacto con mi boca
segrego mucosidades en cantidades absurdas
lo hago sin querer
las lágrimas entorpecen mi visión del estado de las cosas
me levanto despacio, con cuidado de no resbalarme
sobre estas aguas levemente ensangrentadas
una vez fuera del cuarto donde emergen las mismas aguas
que silenciaron a woolf
me visto, levanto un pie, luego el otro y alzo las manos con desesperación
olvidando que ya casi estoy vestida
lista para afrontar un día más, otro día más
en el diario desesperado de una completa inútil


no me levanto
¿para qué?
hay tantas cosas que nunca sabré
tantos amores que nunca tendré
tanto platón, tanta hermenéutica,
tantas teorías complejas que tratan de explicar
esto que yo ya se
aquí, desde el filo de esta cama
en la que siempre estoy a punto de caerme
no llegaremos a tiempo de nada
no habrá nada que nos revele nada
solo la muerte estará esperándonos
siempre arrebatadamente bella
como si fuese lo único importante



16 de enero de 2017

estoy aquí
quiero tratar de estar aquí 
el mayor tiempo posible 
este es mi tiempo
esta es mi habitación
la del espejo soy yo 

puedo dormir veinte horas diarias
y despertarme gimoteando 
como una niña rabiosa que añora a su mamá

o puedo salir corriendo a agitar furiosamente
todas las escenas tediosas que están sucediendo
ahora mismo y en todo momento en esta ciudad

trato de no maldecir en exceso 
a todas las extrañas coincidencias
que hacen que eso de ahí arriba 
me acompañe por los siglos de los siglos
amén

5 de enero de 2017

hay un atardecer al otro lado
lo miro desde la ventana
vigilo sus transformaciones
cuento sus colores
intento memorizar su forma asbtracta
y trato de dibujarlo en el cuaderno de mamá
a ciegas
¿desde hace cuánto no soy una niña?
¿acaso alguna vez lo fui?
papá me llama y me dice que no hay dinero
yo le digo que tampoco hay trabajo
y colgamos rápido
coloreo con azul, rojo, violeta
con amarillo, con naranja, con verde
nunca crecerás, oigo que dice una voz inexistente
¡mentira!, replico
los que nunca fueron niños no tenemos edad



21 de diciembre de 2016

quiero besarte y no estás en mi cama
el after ha estado bien
aunque he actuado como una completa imbécil
rompiendo todos los vasos de la casa de tu amigo
no puedo haber nada más triste que el final de un after
cuando todos volvemos a ser el fracaso que somos
y lo asumimos barriendo el suelo, cabizbajos, a modo de despida
quiero besarte pero hace media hora que te has ido al trabajo
y no llegarás hasta bien entrada la noche
apenas he dormido pero ya es de día
mi cuerpo parece decirme algo que no entiendo
elevando los niveles de ansiedad,
agitándome bruscamente el corazón
para que algo estalle alguna vez
estoy sola
no me gusta estar sola
leo sobre esa artista que tanto le gustaba a bolaño
sophie podolski y contemplo sus dibujos horrorizada por su historia
se suicidó con 21años tras internarse en un psiquiátrico
pienso en si conocería el amor
pienso en si le daría tiempo
pienso en todo su miedo
me gustaría ser tu amiga, sophie
desde donde quiera que estés podemos intentarlo
compraré tu libro y te leeré cada noche
y tú me guiarás por caminos inciertos
serás la mano invisible que me arrastre a lugares desconocidos
la lúcida mano invisible que sepa que en ese lugar desconocido estaré bien
podemos intentarlo aunque es un juego absurdo que ninguna entendemos
qué patética adhesión al fracaso
bailemos un baile lento por todos los desarraigados del mundo
por todos los perdidos, los idiotas, los permanentemente muertos de miedo
dime que el miedo también es un camino hacia un lugar mejor
miénteme, sophie, y hazme creer que sirve para algo
que detrás del sufrimiento, debajo, delante, siempre hay algo mejor,
mucho mejor, que todo es cuestión de espera
una espera dolorosa y terrible
que nos conducirá a un campo inmenso de flores salvajes
que ese es el lugar desde donde intentas hablarme
desde donde me susurras que no hace falta encogerse en la cama
llorar mirando al techo, pensar en todas las veces que saldrá mal
miénteme sophie y empecemos de nuevo las dos
digámonos cosas bonitas acariciándonos la mano
nunca más tan solas como ahora
yo aquí y tú ahí
nunca más
a ti también quiero besarte
y tampoco estás en mi cama



19 de diciembre de 2016

haiku

alivio la tristeza
durmiendo dieciocho horas

de cuando vimos animales salvajes de tom ford

seguía teniendo miedo
pero tenía las manos menos frías
gracias al calor de la tuya posada sobre la mía
en la cuarta fila de un cine pequeño de barrio


los dos pensamos que la protagonista era yo
o que había una posibilidad terriblemente alta de que fuese yo
una niña pija malcriada que, por alguna razón desconocida,
siente una profunda insatisfacción vital
constante y aniquiladora
un miedo irracional al fracaso que, sin embargo,
te conduce irremediablemente a él


salimos del cine en silencio,
vigilando nuestras pisadas
seguramente no había escapatoria
acabábamos de ver nuestro final en pantalla grande

14 de diciembre de 2016

breve tratado sobre el insomnio

y todos duermen
como si nada pasara
y yo mantengo el pulso
a esta noche salvaje
para que el resto descanse
sufro las pesadillas de toda la ciudad
y rezo por mis padres
para que no se mueran nunca
para que no me dejen más sola,
aquí
en esta casa vacía
siempre vacía
como las buhardillas viejas del centro
donde todos mis fantasmas
vigilan mis pasos inciertos
desde donde todos ellos se ríen
amargamente se ríen
estruendosamente se ríen
para que no les olvide
nunca


13 de diciembre de 2016

papá me repitió desde los cinco años
que sería ingeniera, médico o una buena abogada.
lo repetía cada tarde después de recogerme del colegio
y sostener mis pequeñas y sudorosas manos
con las suyas, grandes y fuertes
siempre dispuestas para un golpe certero
en la mesa de su despacho de gran empresario
o en la de cualquier restaurante
en donde la camarera tardara más de diez minutos
en traerle su bacalao al horno
serás ingeniera, médico o una buena abogada
seré ingeniera, médico o una buena abogada
maldigo ahora en la larga y tediosa cola del paro

De lo perdido, de lo irremediablemente perdido, sólo deseo recuperar la disponibilidad cotidiana de mi escritura, líneas capaces de cogerme del pelo y levantarme cuando mi cuerpo ya no quiera aguantar más. 

Roberto Bolaño - Post Scriptum

la luz desplomándose en los rascacielos mediocres 
de esta capital triste
antes de las seis ya es de noche
hoy no trabajas 
y te tumbas en la cama 
y yo también me tumbo en la cama
la misma cama ahora que formamos algo parecido 
a un equipo humano
(invento conceptos para ahuyentar la soledad)
escuchamos a los campesinos 
y miramos vídeos guarros de danesas cachondas
y volvemos a escuchar a los campesinos
y me dices mira qué frase tan tierna
cuando dicen algo que no entiendo como:
i ask her to speak french and then i need her to translate
y te digo ¿qué? y te ríes
y la luz ya no está ahí afuera
ahora veo una luna tímida y diminuta por encima de tu pelo alborotado
¿qué pensará la luna?, me digo, siempre ahí, tan lejana entre tanta oscuridad
y te miro y tú también estás mirando a la luna
¿qué piensas? te digo y te vuelves a reír
y suena como si fuera la primera risa del mundo
Estoy enferma de sentir

No como ni duermo
Tan sólo me siento aquí y dejo que las palabras ardan en mí
Sé que la amas a ella
Y no a mí
No, no creo que la ames
Sé que algunas nubes son muy hermosas
Sé que algunas nubes ruedan alrededor del mundo
Tomo todo lo que puedo para llegar al amor
El mundo está hecho de cosas vivas
Las cosas vivas son negras
Negras porque han olvidado de dónde provienen
Yo no lo he olvidado, pero aun así prefiero no sentir
Las zonas que han ardido en mí
Hay mucho fuego aquí, tengo miedo
Lectores, leéis palabras planas
Pero aquí dentro hay momentos
En los que he gritado de dolor
Mientras las llamas me comían.


'Jakob', Dorothea Lasky



no puedo escribir algo que signifique más lo que siento
que el poema de dorothea lasky, 'jakob´
ahí está todo
enferma de sentir, dice 
las cosas vivas son negras, dice
tengo miedo, dice 
ahí está todo
y, sin embargo, cometo la osadía de intentar
sentarme, con mi gato en el regazo, 
a escribir algo que tenga sentido 
afuera la niebla es densa 
y apenas se disipan los edificios altos
de esta ciudad que detesto
mejor así
escondidos, mutilados
que la infinitud de esta niebla extraña
me oculte a mí también 

24 de noviembre de 2016

mandamiento #1 para mi estabilidad y la de mis terribles poemas

ahora que por fin lo autobiográfico me repudia
¿de qué escribiré?
sí, señores
de mí misma pero en otras voces
menos egoístas,
y espero, más inteligentes

la respiración es nuestro íntimo hilo musical, el que nos acompañará hasta la muerte

«El planeta habitado por extraterrestres se llama Tierra»
Ballard

duermes como el niño que fuiste y como el viejo que serás
no te lo pude avisar entonces
pero espero podértelo recordar algún día lejano: 
duermes igual que cuando tenías venticuatro años 
aunque estés un poco más cansado y seguramente menos triste


23 de noviembre de 2016

padezco de futuro
y me aterro,
noche a noche,
insomne
ante mi inminante fracaso
"Déjame que te dé un consejo: la clave para una gran vida está en inventarse primero a uno mismo y recién después a los demás. Ser director y actor protagónico y guionista de tu propia película. La mayoría de las personas lo hacen al revés. Piensan que primero tienen que comprender el mundo. Y se les va el tiempo en eso. Y se mueren sin haber sido nada más que visitantes a un museo cuando podrían haber optado por ser obras de arte" 

Rodrigo Fresán, Jardines de Kensington 

quise desmayarse allí mismo
llamar la atención a aquellas dos mujeres irresistiblemente hermosas
que hablaban desenfrenadamente sobre sus vidas, sus amores, sus libros 
en uno de esos coloquios donde el público ríe sin saber muy bien por qué 
y las conferenciantes sonríen todo el tiempo, 
aduladas y felices entre tanta exaltación
quise desmayarme allí mismo
que el público y las poetas dejasen de reírse ensimismados
unos con otros, todos con uno
y se girasen ante el estruendo de una silla tan desequilibrada
como su ególatra pareja 
–desmayada sin decencia en mitad de un poema ajeno–
que parasen la función, la farsa excesiva, 
de sus vidas, de sus versos
y gritasen asustados, todos asustados, al unísono
por esa muchacha insignificante que ninguno recordaba haber sido
abogados, médicos, bomberos, ambulancias
que se entregase la ciudad entera si hacía falta
a socorrer la palidez extrema de una piel de una vida
que mañana nadie recordaría haber asistido 

22 de noviembre de 2016

 “Joven ateniense
 Sé fiel a ti mismo y sé fiel al misterio
El resto es perjurio”

Emily Dickinson





de pronto
no éramos ni tan jóvenes ni tan guapos
ni siquiera éramos jóvenes ni guapos
y para colmo no nos queríamos
nos dimos cuenta una noche
en la que intentamos
–en un esfuerzo vano por recordarnos–
besarnos con la torpeza de los que ya no se aman
descompasados nuestros labios
bajo el ritmo infernal del desencuentro
nos miramos, de frente nos miramos
y nos dimos cuenta del engaño
podríamos seguir así
tres, cuatro, diez años
o toda la vida, quién sabe
pensé en tus padres
pensé en mis padres
y te pregunté muy bajito
si habíamos sido los únicos
si habíamos tenido la culpa

21 de noviembre de 2016

No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 
No crecerás. 

Muerte. Aquel que muere no es más que alguien que se encuentra un poco más adelante en una procesión de millones que se dirigen hacia el mismo sitio. Aquel a quien perdemos de vista por unos segundos porque nos retrasamos un poco al detenernos a atarnos los lazos de los zapatos y, cuando nos enderezamos, ya no está allí. 

Peter Llewelyn Davies

la historia es injusta y mucho más que eso es cruel
anoche vi a unos niños robándole a su madre el sombrero
esperando su reacción risiblemente enfurecida
y en un ataque sentimentaloide mal entendido
intenté recordar el último día en que mamá jugó conmigo
me descubrí gimoteando torpemente al darme cuenta de improviso
que en nuestra última foto yo ya no parecía una estudiante de primer grado
ni ella una madre todoterreno, incansable, vital
todo su pelo era ahora cano y su piel podía arrugarse tanto
que apenas quedaba un trozo firme, puro, virginal 
¿tanto tiempo pasó que yo ya no soy una niña y ella ya es una vieja?
¿dónde quedó ese tiempo?
¿quién nos lo robó, mamá, quién?
¿acaso tú lo sabes?

18 de noviembre de 2016


Un hombre pasa con un pan al hombro 

Un hombre pasa con un pan al hombro
¿Voy a escribir, después, sobre mi doble?



Otro se sienta, ráscase, extrae un piojo de su axila, mátalo

¿Con qué valor hablar del psicoanálisis?




Otro ha entrado en mi pecho con un palo en la mano

¿Hablar luego de Sócrates al médico?




Un cojo pasa dando el brazo a un niño

¿Voy, después, a leer a André Bretón?




Otro tiembla de frío, tose, escupe sangre

¿Cabrá aludir jamás al Yo profundo?




Otro busca en el fango huesos, cáscaras

¿Cómo escribir, después del infinito?




Un albañil cae de un techo, muere y ya no almuerza

¿Innovar, luego, el tropo, la metáfora?




Un comerciante roba un gramo en el peso a un cliente

¿Hablar, después, de cuarta dimensión?




Un banquero falsea su balance

¿Con qué cara llorar en el teatro?




Un paria duerme con el pie a la espalda

¿Hablar, después, a nadie de Picasso?




Alguien va en un entierro sollozando

¿Cómo luego ingresar a la Academia?




Alguien limpia un fusil en su cocina

¿Con qué valor hablar del más allá?




Alguien pasa contando con sus dedos

¿Cómo hablar del no-yó sin dar un grito?


César Vallejo



qué fácil hablar de buenos y de malos 


estos de aquí, los buenos; aquellos de allá, los malos
hitler, mussolini, el tontorrón de franco 
todo el mundo sabe donde agruparlos
y, sin embargo, nosotros, hijos muertos de un sistema atroz 
nos vanagloriamos,
desde la estrecha cama de un miserable psiquiátrico,
en admitir que ya aprendimos, que ya sabemos
dónde está el mal y cómo atajarlo

11 de noviembre de 2016


El vencedor es el que ha tenido una vida más útil y más bella 

Sócrates
puedo hacerlo mejor,
sin embargo
¿a quién le importa?
mucho ruido ahí fuera
-¿se oye algo?-
intento hacerlo bien pero todas mis decisiones
parecen sacadas de un machista anuncio de limpieza
no necesito validarme a través de los demás
no necesito su aprobación
su interés
su sexo erguido y caliente junto al mío
mucho ruido también aquí, dentro
-¿se siente algo?-
duermo catorce horas al día y
también allí
me descubro tropezando con errores pasados
soledades mal construidas
y una fijeza infantil
por los programas televisivos más infames
-divorcios, suicidios, drogas de diseño, antidepresivos,
jueces y más jueces de un mundo perverso,
incomprensible perverso-
me miento sobre la realidad
porque la realidad también es una mentira gigante
con la que apenas deseo trato ni afectividad
una distancia prudencial para con ella
sin embargo
el psicoanalista no se paga solo
y yo no encuentro un trabajo aceptable
con el que pagar la calefacción este mes
no me llaméis más, por favor, no griteis
¿no veis que estoy tratando de desaparecer un rato?


7 de noviembre de 2016

divagaciones mal encaminadas

"derrotar la estabilidad de cada uno en su yo"




he pensado en todas las personas a las que nunca supe querer. tantas. os quería de otro modo, ni siquiera os miraba, quizás nunca hablamos pero os quería de algún modo extraño y absurdo, del modo en que quieren lo perdedores. no hay resignación en esto, las cosas no nos eligen, a veces nosotros sí las elegimos pero en la mayoría de las veces suceden sin intervenciones externas. hoy andaba y la luna estaba ahí, medio escondida y la ciudad parecía entregarse a tu ausencia. los coches mojados, los paraguas, el silencio que opera trágico tras la lluvia. andaba de noche y pensaba en ti. en ti, que te quise -a menudo mal- y en el resto a los que no he sabido querer. qué necesidad de amor más ridícula. de amar. de que nos amen. de aprender de una vez por todas. de continuar. de hacerlo hacia lugares mejores. de que existan lugares mejores.