5 de mayo de 2016

temía la noche
como se teme lo que se ama de veras
los pájaros hambrientos sobrevolaban otros cielos
cielos menos sombríos y egoístas que éste
en donde todavía se podía estallar de júbilo
ante lo desconocido
¿qué será de mí?,
me repetía arrepentida como en una plegaria mal aprendida
¿qué será de mí?,
decía y me sujetaba los hombros con las manos toscas
para sostenerme todavía un rato más

No hay comentarios: